





Nadie puede poner en duda el interés del grupo socialista peñíscolano en que se cierre, de una vez por todas, un trato entre el gobierno central y el ayuntamiento de Peñíscola acerca del uso y disfrute de las instalaciones que conforman el Centro de Estudios de Peñíscola. Aunque a veces, por la forma de hablar y de actuar, parece ser que ni se han enterado el equipo de gobierno de Peñíscola ni la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Madrid.
El trato que estamos sufriendo los peñiscolanos en este tema por parte de quien sea de Madrid carece de justificación. Absolutamente nada justifica la actuación de quien sea y no voy a ser yo quien lo haga ya que, por encima de mi afinidad ideológica con el gobierno central, están los compromisos que, libremente, he adquirido con Peñíscola y los peñiscolanos. Si la dirección general de patrimonio no entiende lo que pedimos todos los peñiscolanos que llame a los responsables de los peñiscolanos para que le expliquen que es lo que pretendemos, y a partir de ahí, que nos digan sí o no, o así sí o así no. Y si no entienden nuestros planteamientos, ni desean entenderlos, pues que se dediquen a otra cosa.
Creo que he sido claro. Pero de ahí a decir que el problema de aparcamiento de Peñíscola se soluciona dando la llave del recinto a quien sea para que entren coches, hay un abismo. Una cosa es que se pretenda que los peñiscolanos seamos tontos y otra muy diferente es empeñarse en que además lo seamos.
Ni Madrid es culpable del problema del aparcamiento en Peñíscola ni el Centro de Estudios va a solucionar, de inmediato, ese problema al 100 %. Ni nadie puede afirmar haber visto ningún proyecto acerca de las hipotéticas soluciones a aplicar en esos terrenos, ni mucho menos nadie sabe cómo se va a financiar dicha solución. Y eso ocurre porque los responsables del problema del aparcamiento en esta ciudad ni se sienten responsables, ni hacen propósito de enmienda, ni parecen estar lo suficientemente preparados para ello.
Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Debéis de saber que girando la llave para entrar en el Centro de Estudios, tan sólo, significa obtener 120 aparcamientos más. Nosotros, en gobernar, seguiremos luchando para que, más pronto que tarde, podamos beneficiarnos de las instalaciones de este recinto. A parte, también acometeremos la solución al problema de aparcamiento, que es otra cosa... ¡ Sin improvisaciones de última hora!
De nuevo nos encontramos inmersos en la campaña estival y todo está al 100%: oficialmente, tendremos el 100% de ocupación. Realmente tendremos un alto porcentaje de descontentos, un alto porcentaje de improvisación, un alto porcentaje de desesperación y un alto porcentaje de soberbia para hacer callar al alto porcentaje de cabreados. Y es que, año tras año, hemos conseguido superarnos en despropósitos e improvisación. El tema es serio ni más ni menos atañe al principal sector productivo de Peñíscola. A quienes los muy honorables, decentes e intelectuales miembros del equipo de gobierno no satisfacen en las acciones que toman a fin de corregir esos defectillos sin importancia. Yo lo resumiría así: un equipo de gobierno con sueldos de ciudad de 60.000 habitantes. con problemas de ciudad de 80.000 y soluciones para pueblo de 3500. Así nos va.
Posdata:
Claro,la culpa es de Zapatero.


El domingo pasado, una vecina de mi ciudad me paró para decirme "nosotros que tenemos negocios en el casco antiguo, ¿qué mal te hemos hecho?". A lo que yo le contesté "No sé de que me hablas". El alcalde y el teniente de alcalde nos ha dicho que tu has mandado cerrar la playa al aparcamiento y por ello no sube gente al casco antiguo. Yo le respondí que todo esto es falso, que este concejal de la oposición, habló con el subdelegado del gobierno para poder detener el tema de la playa, al menos hasta que pase el verano, aun sabiendo que era una petición complicada. Si el gobierno de nuestra ciudad piensa que este humilde concejal tiene tanto poder, sería momento de pensar, que ellos no están en el sitio que corresponde, ni a la altura de las circunstancias. Que nos hagan un favor a los ciudadanos de Peñíscola y se vayan a su casa. Necesitamos el cambio y la esperanza.